Nox Club Madrid abrió las puertas de LAB para recibir a Jamie Jones, y el británico no decepcionó

Nox Club Madrid volvía para poner sobre la mesa su tercer episodio de esta quinta temporada de buen Techno en el norte de Madrid.

En una noche atípica, con una lluvia acompañada de una tormenta de verano que estropeó la previa de la fiesta, acudimos para ver terminar al Warm Up que ya marcaba el ritmo en LAB Madrid. 

Pasadas las 03:00 horas, con la sala a reventar y un ambiente que apetecía, aparecía el tupé más conocido de la industria del Techno. Las visuales se apagaban, Jamie Jones cogió los mandos, y al lío. Tres horas de set. ¡Qué absoluta maravilla!

Jamie Jones decidió cabalgar sobre un ritmo que no cambió, no bajó, no subió. Puso una cadencia de las que te hacen mover los brazos y la cadera y no querer parar hasta que él no lo diga. Y así, como te pasa siempre con él, acabas llegando al amanecer sin darte cuenta.

El fundador de Paradise también tuvo momentos de esos que desatan la locura. Sostener el drop y lanzarlo contra un público entregado. Lo hizo varias veces, para mover las masas, y eso le encantaba a un LAB Madrid que, como siempre, estuvo a la altura de las circunstancias. 

Enorme una vez más la producción de Nox Club Madrid, más que asentado como un sello de enorme calidad en la capital del país, y ahora a por la siguiente. Andrés Campo, 11 de octubre. Casi ‘ná’.

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