Uno de los satélites encargados de prevenir y detectar incendios recogió actividad en la zona donde se celebra cada año el festival Burning Man

Burning Man puso fin a su nueva edición como nunca antes. Lo que os vamos a contar no es una broma ni una exageración. Los hechos tuvieron lugar este fin de semana en el acto final de Burning Man, cuando, como en cada edición, se quema la figura en el desierto. Y es que en la zona del Black Rock Desert se detectó actividad por uno de los satélites encargados de la prevención y detección de incendios. Fue el satélite GOES-16 quien detectó tal actividad y esta fue recogida por el Servicio Meteorológico Nacional Reno.

Tal como apuntaban a través de Twitter, el satélite, que ya había detectado los incendios al norte de California y al sur de Oregón durante los últimos meses, recogió actividad que alertaba de un fuego en la zona donde se celebra Burning Man. Dicha zona permanece oscura durante el resto del año, ya que es un desierto y en el radar aparece de forma oscura, pero al recibir esta actividad inusual en su sistema, envió la señal de alerta al satélite.

Todo para cerrar una edición de Burning Man que recibió a más de 70.000 personas en el Black Rock Desert. Con ello, finaliza una semana de arte y música y que mejor manera de hacerlo que dando una alerta al satélite debido a la gran actividad que allí hubo. Hace un tiempo ya os contamos que el festival quería crecer, ser más grande, y lo ha conseguido. Sin duda, este hecho quedará en la historia del festival.

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